Domingo por la tarde
¡Que aquelarre ni ocho cuartos!
siete en punto ha de empezar
achoclonados en el suelo
¡estamos listos a empezar!
Aviva el fuego y usa el secador
¡no para el pelo baboso,
si no para el lechón!!
Ya amigos ¡va a empezar!
El hombre de inmaculado negro toca el silbato
empecemos a gritar
tu por los rojos ; yo, los de azul
al final, terminamos cero a cero
un partido sin tesón
pero lo tomado, lo comido y lo vivido
amerita la ocasión

