martes, 23 de mayo de 2006

Los hijos de la chingada

Autor: Octavio Paz
Ensayo
libro: El laberinto de la soledad

Imagen

El ensayo de Octavio Paz me inquieto y perturbo, pero a la vez lo encontre genuino y desgarrador.
Es bastante fuerte la teoría que propone Paz acerca de la negación que tiene el hombre mexicano de sus raíces y como culpa a Marina Malinche (la amante de Cortés) de –en el fondo – haber parido una raza mestiza e hija de una violación, porque mal que mal, el que la Malinche se haya acostado y relacionado con Cortes simboliza a cabalidad la traición de esta mujer para con su pueblo.
Frases como: “que vivimos las consecuencias del pecado de la Malinche, que como somos resultado de la mezcla entre el indio y el español...” muestran lo resentidos que quedaron los mejicanos luego de lo que paso. Y es por medio de esta experiencia, que Paz explica la forma de ser del mejicano. Paz nos cuenta (a los que no conocemos a los mejicanos) que son ensimismados, herméticos y recelosos, a pesar de mostrarse corteses (¿habrá sido cortés Cortés?)y educados con el extranjero, e incluso entre ellos mismos, cosa que no deja de llamarme la atención.
Siento que Paz, toca en ese punto, algo que nos afecta a todos, y quizás aquí me voy un poco por las ramas, pero trataré de volver mas delante al cauce original.
Me es inevitable pensar en la frase “¿Cómo estás?” que formulamos día tras día, sin otorgar “la carga adecuada” a la pregunta, me refiero a preguntarlo “de verdad”. Y lo hacemos, porque sabemos en nuestro inconsciente, que nuestro interclocutor siempre dirá “bien”, siendo que muchas veces no lo esta. Por lo que de una u otra manera me siento identificado con esa parte, ésa que hace referencia a una cortesía superflua, una cortesía que esconde hermetismo, soledad y quizás cuantas otras cosas.
Ahora, volviendo al ensayo de Paz sobre el mejicano, a mi me gusto mucho, por que aparte de contar como es, quien es y porque es así (el mejicano), Paz agrega una serie de datos históricos que dan fuerza a su relato y ayudan a explicar como se formo Méjico y su gente.
Entiendo también que Paz insta al pueblo mejicano a dejar atrás este verdadero trauma en pos de vivir de manera más plena la vida y dejar atrás el ultraje que sufrieron los indios –y en consecuencia todo Méjico- a mano de los conquistadores.
Así también, durante el ensayo, Paz habla de la mujer como: “ la imagen de la fecundidad, pero asimismo de la muerte. En casi todas las culturas las diosas de la creación son también deidades de destrucción”, y esto hace referencia al karma que ha debido cargar la mujer, por representar, no solo la creación, sino que la destrucción. Y eso es la chingada, una mujer que concibe un bastardo que solo trae vergüenza y negación.
A modo de cierre, y siendo un poco majadero, quisiera referirme a lo fuerte que es el ensayo, pero a la vez cuan autentico y transparente me parecio.
Paz invita a decir: “estoy mal”, y estoy mal por tal y cual motivo. Estoy mal por ser hijo de la chingada. Y aquí el mejicano tiene dos opciones a mi parecer: Resolver con el vecino la situación afrontándola, o simplemente cortar de raíz a la chingada, pero eso, no va a funcionar, porque si bien pueden “matar” a su madre, nunca podrán olvidarla.
PEACE OUT

Añadir comentario


Creo que todos los latinos somos "hijos de la chingada":en el no reconocernos radica nuestro error ancestral. Sufrimos los estigmas de la conquista, la enajenación colonial, el racismo contra nosotros mismos.
El ser aborígen durante siglos fue ser bárbaro y este paradigma fue cambiando a lo largo de nuestra historia. Pero con matices negativos: "brutos, tontos, incultos". America Latina no resuelve la matanza y la "barbarie" con la que se actuó contra sus hijos. Aún profundiza y sigue violando sus derechos. El maltrato y la contradicción tiene largas raíces en nuestro pueblo: ninguna violencia queda impune, para bien o para mal está arraigada en la conciencia de una sociedad. No nos libraremos facilmente de los demonios del pasado...


Paz solo vio una cara de la moneda, la otra es que tambien somos hijos del Conquistador, ese fascinante personaje que fue Cortes. Somos tan hijos de la chingada como del chingador, el problema es que esto no nos gusta. Seguimos enojados con los españoles, olvidando que somos mitad españoles. No conocemos la grandeza de España, la grandeza de reyes como Carlos V y Felipe II, de cuyos dominios formamos parte. De hecho tenemos mas suerte que los españoles, pues ademas de toda su historia tenemos la de nuestras culturas prehispanicas. Es un problema de como se ha contado la historia y por que motivos se ha contado asi, rescatemos nuestro lado español, sin olvidar por eso el lado indigena, y saldremos mas ricos en historia y beneficiados que ningun otro pueblo en la historia, pues nuestros origenes se remontan a las cuevas de Altamira y a las cabezas Olmecas.
Por ultimo y a manera de peticion formal y amable, Mexico se escribe con x, no cuesta nada. Gracias.


Solo un detalle... es meXicano con 'X' no con 'J'...


¿No nos gustan los acentos?